Viaje en moto desde Bogotá hacia Cartagena en 1 día

Viaje en moto desde Bogotá hacia Cartagena en 1 día

Antes de decidirme a escribir sobre este viaje le di muchas vueltas a una sola cosa en particular que me impedía compartilo, esta era simplemente la polémica desatada en mi círculo de amigos moteros y que trascendió en las redes sociales gracias al video que publique en youtube bajo los efectos de la emoción y el orgullo de haber hecho un Viaje de Bogotá a Cartagena en 1 día en moto con la intensidad en esfuerzo físico y el vasto kilometraje que recorrimos en esta WILD RIDE Bogotá – Cartagena 2012.

WILD RIDE es el nombre con el que he bautizado esta clase de viajes y que a muchos les interesaría hacerlos y sólo unos cuantos se deciden, mientras que muy pocos los hacen quedando con el deseo de repetirlos.

En este caso, mi viaje se trataba de un fin de semana en Cartagena, esto era 4 días 3 noches:

Día 1: Bogotá – Cartagena

Día 2: Cartagena – Barú

Día 3: Barú – Cartagena

Día 4: Cartagena – Bogotá

Viajar en moto desde Bogotá hasta Cartagena en 1 día si es posible, es más, me atrevería a decir que es muy fácil; lo único que se requiere es una fuerte motivación a llegar, en mi caso el deseo de caminar la ciudad amurallada, disfrutar de una cena romántica y descubrir con mi esposa, en pareja, si podríamos recorrer los mil ciento y pico de kilómetros de asfalto que hay en la ruta entre Bogotá y Cartagena por la troncal del Magdalena o “ruta del sol” en un solo día como ejercicio para un próximo viaje por suramérica.

Para este viaje planeamos la ruta más rápida y con menos desgaste, las paradas de hidratación así como las de desayuno y almuerzo las calculamos según nuestra resistencia, estimamos kilómetros, tiempos y entre cada parada establecimos algunas condiciones como plan B y C, esto es si parábamos, dónde lo haríamos? y qué cambios tendria nuestro itinerario?, así mismo alistamos el equipaje preciso para optimizar espacio y carga, por lo que desmontamos maletas laterales y sólo llevamos el top case como “auto exigencia” que significaba esto? Olvidarnos de esa herramienta que yo solía cargar y que nunca usaba, ese cuártico de aceite por si acaso, el bombillo de reemplazo, el voluminoso impermeable que tampoco usaba pero que nunca dejaba, igualmente dejar la plancha de pelo de mi copilota y todo su arsenal de vestidos y zapatos para cualquier ocasión y ceñirnos a la exigencia de ir “ligeros de equipaje”

Mi esposa jugando con la cámara
Mi esposa jugando con la cámara

Iniciamos el viernes muy temprano, hacia las 4:30 am estábamos saliendo de la ciudad por la Calle 80, rumbo a la Dorada dónde sería nuestro desayuno, no sin antes parar en la estación de servicio para tanquear y tomarnos el primer café del día.

Nuestro recorrido fue fácil y fluido hasta Villeta, donde por tradición se forman interminables filas de camiones atravesando el alto de la mona. Ya a la altura de Guaduas nos encontramos con cierres de vía por obras, camiones varados y en fin, ese caos que caracteriza el tramo entre Villeta y Honda.

A partir de nuestro cruce por el río Magdalena, inició un recorrido confortable con los rayos de sol de la mañana y rápidamente llegamos a nuestra primera parada “larga” el desayuno. Una parada de 30 minutos perfecta para.continuar. es importante saber que estos trayectos se pueden hacer sin mayor desgaste si se hacen en la moto correcta, pues no es lo mismo viajar en moto por Colombia en una súpersport, una chopper, o una motocicleta de bajo cilindraje, el estado de la vía, las.condiciones climáticas y la posición de manejo son determinantes, así que si usted es un apasionado por los viajes debe andar en una moto de Touring o debe iniciar su plan para adquirir una.

El recorrido entre la Dorada y San Alberto es muy agradable, se aprecia el primer cambio drástico de geografía dejando atrás las montañas de impresionantes curvas para avanzar entre planicies y rectas que si bien nos relajan, también nos exigen estar muy atentos y con los ojos bien abiertos porque es muy fácil distraerse dejando ir la mirada al vacío y ser sorprendido de frente por un camión a más de 140 kmxh pasando a unos cuantos centímetros de nosotros. Durante este tramo hicimos un par de paradas cortas de no más de 15 minutos para hidratarnos.

Cuando la gente dice que la carretera troncal del Magdalena es peligrosa, es porque lo es; realmente el peligro radica en el exceso de velocidad de los vehículos especialmente camiones y tractomulas para quienes no existen las motos y en este caso no vale la pena exponer la vida peleando un carril, ni siquiera estresarse, simplemente hacerse a un lado y continuar el viaje es la mejor garantía de llegar perfectos.

San Alberto fue nuestra segunda parada larga, un almuerzo compartido fue suficiente para estos dos viajeros, por que uno? Porque en estas regiones los platos son generosos y comer un plato excesivo en proteina y carbohidratos nos pondría en modo “zombie” un estado somnoliento que además de aumentar nuestro cansancio nos reduciría el ritmo del viaje, posiblemente aparecerían los errores y bueno en este punto ya veíamos algunos síntomas de cansancio por lo que nos tomamos un par de bebidas energizantes que nos pusieron ON, gasolina y de nuevo a la ruta.

A la altura de Bosconia la “mona” empezó a molestar, se aceleraba sola y luego se desaceleraba repentinamente sin razón alguna, “exostaba” esto es: producia sonidos en sus escapes similares a una tos o resfriado, mi reacción al ver esto fue mantenerla acelerada controlando las revoluciones a una velocidad regular, aunque lo difícil fue en el municipio de Plato, en donde se encontraban de fiestas y todo el pueblo agolpado en la vía celebrando con el estilo propio de la alegría costeña. En este momento el esfuerzo por resistir el calor y mantener la moto revolucionada a más de 2.000 rpm mientras la moto se encontraba en neutro en medio de un trancón infernal de camiones llevo mi paciencia al límite, discutiendo con policías y mototaxistas por un pequeño espacio para poder pasar y continuar avanzando.

El atardecer en esta zona del Magdalena causa una impresión reconfortante, pues ver como la ciénaga refleja sobre el agua sus últimos rayos es una recompensa al esfuerzo realizado hasta ahora.

A partir de este momento es cuando empezamos a cuestionarnos si este viaje era una locura, porque aun cuando veíamos sombreros vueltiaos y amables costeños saludandonos la verdad es que aún faltaban muchos kilómetros por recorrer y en tiempo nos faltarían unas 3 horas de camino.

Luego de escuchar las experiencias de muchos moteros de largo kilometraje, especialmente Alfonso Neisa, líder del proyecto Aventureros sin Dinero, aprendí algo importante sobre una regla de oro que en este viaje no respetaría, esto es Nunca llegar a una ciudad de noche, aun si es conocida que posteriormente mis rodadas nocturnas con un pequeño grupo de grandes amigos me lo confirmaría; sin embargo en este viaje rompí la regla y aprendí a las malas.

Llegamos al casco urbano de Cartagena en la noche, en medio de los trancones de una hora pico alargada por el agite de esta ciudad tomamos un roundpoint que nos desvió totalmente de la ruta quitándonos cerca de 1 hora adicional para recuperar el camino correcto y llegar a nuestro hotel en una zona de Cartagena lejos de la tradicional bocagrande, mas economica que la ciudad amurallada y más cerca al cartagenero promedio donde las tradiciones no son parte de una vitrina sino que se viven en sus calles. Esto es el barrio conocido como Alto Bosque; para nosotros un lugar estratégico pues al dia siguiente buscaríamos las playas de Barú, que para esta época era un destino poco conocido por el turismo del interior y menos por tierra ya que esta gran isla, estaba separada por el canal del dique y solo se podía llegar a sus tierras mediante un paso en Ferry en la zona conocida como Pasacaballos.

Dia 2 de nuestra Wild ride

Salimos con rumbo a pasacaballos, mediante señales y mapas dibujados pues no contabamos con GPS, pero si con las indicaciones de locales.

Pasamos por la zona industrial y portuaria de Mamonal, llegando a Pasacaballos, un humilde corregimiento que sirve de base de operaciones para el intercambio de insumos entre Cartagena y Barú, sus habitantes estan atentos al paso de los turistas en busca de orientacion y en nuestro caso fueron muy amables indicandonos el punto de partida del Ferry.

Este fue nuestro paso de ferry entre muchos que vendrian en aventuras posteriores; Aun me cuestiono por qué la emoción de atravesar un río o lago en Ferry a bordo de nuestras motos, pero lo cierto es que el niño que todos tenemos sale a la luz y nos llenamos de una emoción autentica y única.

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Paso de ferry sobre el canal del dique, Pasacaballos

Una vez pasamos el ferry, nos dirigimos hacia Playa blanca a traves de una carretera destapada de color rojiso que por efecto del invierno presentaba algunos pantanos y depósitos de fango que disfrutamos con la emoción de estar muy cerca. realmente la distancia entre cartagena y barú es muy corta y en tiempos es cuestion de 45 minutos a 1 hora.

DSC02729Una vez llegamos a Playa blanca nos encontramos con una mezcla entre lo bello de la naturaleza y lo molesto del turismo informal y como nos caracterizamos por apreciar la belleza de las cosas decidimos no dejarnos afectar por cosas menores que no están en nuestras manos mejorar. Esto era, la multitud de locales ofreciéndonos alojamiento, almuerzos, parqueaderos, sin dejarnos respirar y generando un tanto de desconfianza debido a su “agresividad comercial” en la que se puede pensar que nos quieren algo.

No gracias, No gracias, No gracias---
No gracias, No gracias, No gracias—

El lugar de alojamiento en esta travesía se llamaba Hugo´s Place, un sitio recomendado en una guía de viajeros internacionales, de esos que andan buscando los lugares más “underground” o “no comerciales“ para disfrutar de paraísos escondidos y alejados de las masas turísticas.

Este lugar, cuyo propietario es una paisa, tiene rasgos de rancho playero ideal para surfistas, sus pequeñas cabañas hechas de palma son muy rústicas y a unos cuantos metros del mar, para nosotros, citadinos 100% resultaban encantadoras . El lugar cuenta con una carta de platos de mar muy interesante aunque sus tarifas están calculadas para el mercado internacional, fenomeno comun que como locales en nuestro país debemos aceptar sin reparo, de pronto regateando pero cuando se trata de lugares frecuentados por internacionales, esto es una pelea perdida. El alojamiento Hugo´s Place no cuenta con aire acondicionado ni ventiladores y la brisa que viene del mar es reducida por la barrera de palmeras a la altura de las cabañas. El agua era un problema serio en este lugar, pero no solo de Hugo´s Place sino de todos los alojamientos ofrecidos en esta zona pues los pobladores locales en su mayoría, se instalaron en la playa sin tener posesión de alguna tierra y sin permiso de la gobernación de Bolivar ni de alcaldías, simplemente colonizaron con improvisados restaurantes, cafeterias y alojamientos construidos en ranchos sin agua potable.

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La belleza de nuestro país es la alegría de su gente
La belleza de nuestro país es la alegría de su gente


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Ellos saben vivir la vida

Que significó esto? Que por más aventureros, por mas “todoterrenos” que fuéramos pasaríamos incomodidades relacionadas con el baño y la alimentación pues para bañarse solo se podría hacer en una hora específica de la tarde (4:00 pm – 6:00 pm) mediante botellas de agua en una “ducha” improvisada en un patio trasero y la cantidad de agua por persona en baño era: 1 litro; en nuestro caso nos perdimos la hora del baño por estar en el agua desconectados de todo lo que significó dormir la noche con la sensación de la sal y la arena de mar sobre nuestra piel. Respecto a la comida, la incomodidad mayor fue al descubrir las condiciones de aseo con las que lavaban los pescados en la parte de atrás de este caserío playero, un botadero de basura en medio de la naturaleza en la que buitres y aves silvestres encontraban sus mejores manjares, los residuos de una industria turística informal sin control sanitario de ningún tipo. en definitiva, esta fue la última vez que visité este lugar con intenciones de alojarme. Ahora bien, hoy en día está el Hotel Decameron Isla Barú con todas sus comodidades, que si bien vale la pena visitarlo, no lo haría a la hora de buscar una verdadera aventura en moto.

Un Bello lugar para no visitar en domingo
Un Bello lugar para no visitar en domingo

En playa blanca – Barú, permanecimos hasta el domingo hacia las 11:00 am, huyendo de la horda turística que sin saberlo, proveniente de Cartagena y poblaciones aledañas convierten este bello paraíso en el lugar de veraneo de 1 día de cientos de pobladores cargados con sus ollas de sancocho de pescado, parlantes con música a reventar y los “petacos” de cerveza y botellas de whisky en la mano, muy tradicionales de nuestra cultura popular pero que en mi caso no era lo que buscaba en este lugar. Playa Blanca en Barú, un bello lugar para no visitar en domingo.

Un bello lugar para no visitar en Domingo
Un bello lugar para no visitar en Domingo

 

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Regresamos a nuestro modesto hotel en Alto Bosque, disfrutando de una buena ducha al mejor estilo de los más confortables spas en el mundo, una arepa e huevo en el barrio y listos para disfrutar del encanto de la bella ciudad amurallada.

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Para este paseo en la ciudad amurallada caminamos sin parar, dejando la moto en parqueadero del hotel evitandonos molestias en el ingreso que es restringido para vehículos y la cargada de los cascos que a veces no son oportunos para la ocasión, nos dimos un romántico paseo en el tradicional coche a caballo acompañados de una serenata en la que su repertorio incluía la bella canción de “noches de cartagena” y nos dejamos llevar por el encanto de esta bella parte de la ciudad.
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Atardecer Cartagenero desde la Muralla
Atardecer Cartagenero desde la Muralla

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El lunes fue el día del regreso desde Cartagena hacia Bogotá en 1 día, evitando el paso por los cerros de Maria y Bosconia iniciamos nuestro regreso, tomando la vía del mar hacia barranquilla y Ciénaga en el magdalena, uno de los más bellos recuerdos que tengo es el amanecer sobre el río Magdalena a través del puente Pumajero, a partir de este momento el recorrido se hizo más retador, el cansancio nos invadió a la altura de puerto Boyacá en donde sentí por primera vez, “no quiero mas moto” pero como buen motero, me puse en pie después de una buena hidratada e iniciamos el ascenso por la cordillera, encontrándonos en el camino un grupos de dos BMW R1200GS y dos KTM 990, con sus trajes impecables que en actitud retadora nos adelantaron agresivamente, esto despertó en mí ese sentimiento de ego afectado que la mayoría de conductores hemos sentido y el instinto de competencia se apoderó de mí iniciando una “irresponsable” carrera en contra de este grupo que muy orgullosamente pero con vergüenza debo aceptar, los lleve al límite, dejé atrás las cuatro motos y cuando vimos el reloj en bogotá eran las 5 de la tarde. Sobre esto último no daré detalles pues no es de caballeros alardear y menos aún cuando se trata de exponernos al peligro.

Solamente diré que gracias a esta competencia, gracias a estos retadores moteros, mi mente se mantuvo ocupada, mis sentidos se agudizaron y mi cansancio desapareció.

Hoy en dia siento que ha sido una de las aventura más gratificantes de mi vida con mi esposa y aun estoy esperando a un buen amigo motero que se decida a repetir conmigo esta WILD RIDE a la costa, desde Bogotá a Cartagena en un día.
“Nadie nos quita lo viajado”
LOGO PEQUEÑO CIERRE

FICHA TÉCNICA DE ESTE VIAJE

  • Total kilómetros: 2400
  • Condiciones: 95% On Road –
  • Dificultad: Alta
  • Presupuesto aproximado por pareja: $600.000
  • Duración: 4 días – 3 noches

ACCESORIOS USADOS EN ESTE VIAJE:

  • Chaquetas: Tourmaster Series 3 //Firtswear + BMW Airflor system
  • Pantalón: AGV Sport tricapa
  • Botas: Alpinistars WP Road
  • Jerseys y balaclavas: Capital Road
  • Guantes: ICON Patrol// Escorpión

ALOJAMIENTO EN ESTE VIAJE

Cartagena

Hotel Altamar – Alto Bosque

Barú: Hugo´s place

Track de la ruta:

https://goo.gl/maps/wbF4RYmjPCG2

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4 pensamientos en “Viaje en moto desde Bogotá hacia Cartagena en 1 día”

  1. hola que tal estuve leyendo tu post y tengo pensado adquirir una moto touring mas adelante pero quisiera consultarte algo en este momento yo tengo una akt ttr 150 y quiero hacer un recorrido desde cali hasta mi ciudad natal barranquilla cual seria la ruta mas recomendable asi como el tiempo de recorrido asumiendo el hecho de que no puedo sobreexigir la moto. gracias por responder y muy bueno tu blog

    1. Hola Efrén, gracias por escribir y disculpe la demora en mi respuesta, estaba buscando las mejores opciones para recomendarle. Debo decirle que tiene muy buena moto y con ella podrá recorrer lo que se proponga. Usted puede hacer el recorrido hasta la bella Barranquilla tomando diferentes rutas, sin embargo si acepta mi recomendacion esta seria la ruta para hacer entre 3 y 4 día, que siempre estará sujeta a sus condiciones físicas y capacidades a bordo de su moto y recuerde que si viaja acompañado la situación seria totalmente diferente.
      Día 1

      Cali
      Cartago
      Medellin
      NOCHE DESCANSO

      Día 2
      Turbo
      Necocli
      Arboletes
      Montería
      NOCHE DESCANSO
      Día 3
      Tolú – Coveñas
      Cartagena
      Santa Marta

      Es mi ruta sugerida, en la que debería hacer kilometrajes máximos de 500 km por día.

      Saludos!

    1. Buenas tardes Edwin, la ruta puede ser la misma, lo que debe calcular es su autonomía de conducción segun la posición de manejo, promedios de velocidad y consumo de gasolina, entre una moto y otra puede haber una gran diferencia y no es propiamente del cilindraje sino de su diseño y ergonomía. A bordo de su Pulsar podria recorrerse el mundo entero, así que adelante!!! nos vemos en la ruta.

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